
S. MIGUEL, ARCÁNGEL
"Arcángel jefe de los ejércitos celestiales, defensor del pueblo de Dios frente al mal y protector de la Iglesia, de los moribundos y de quienes luchan por la justicia."
saints.labels.origen
Cielo
saints.labels.vida
Ser espiritual
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No existen reliquias corporales, al ser un ser espiritual.
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San Miguel es presentado en la Biblia como príncipe de la milicia celestial y protector del pueblo de Dios. El libro de Daniel lo muestra defendiendo a Israel en los combates espirituales; el Apocalipsis lo describe al frente de los ángeles que vencen al “dragón”, símbolo de Satanás. Su nombre significa “¿Quién como Dios?”, frase que resume su misión: recordar que solo Dios es Señor y que todo poder auténtico está a su servicio. Desde los primeros siglos los cristianos le han invocado como guardián en la lucha contra el mal, defensor de la Iglesia y guía de las almas en la hora de la muerte. En la liturgia se le atribuyen tareas de protección, intercesión y acompañamiento: sostiene a los fieles en la tentación, defiende a la Iglesia de sus enemigos y conduce a los difuntos a la presencia de Dios. Su figura, habitualmente representada con armadura, espada o lanza, escudo y balanza, expresa la victoria de la justicia y de la misericordia divina sobre las fuerzas del mal.