San Martín de Porras, Fray Escoba, RELIGIOSO DOMINICO
saints.labels.festividad3 de noviembre
saints.labels.paisPerú

San Martín de Porras, Fray Escoba, RELIGIOSO DOMINICO

"Fraile dominico peruano, primer santo mulato de América, conocido como “el santo de la escoba”, patrono de la justicia social, la paz, los pobres y los enfermos."

saints.labels.origen

Lima, virreinato del Perú

saints.labels.vida

1579–1639

saints.labels.reliquias

Sus restos reposan en la Basílica y Convento de Santo Domingo de Lima, en el Altar de los Santos Peruanos, junto a santa Rosa de Lima y san Juan Macías. En el altar se conservan relicarios con partes de sus huesos, entre ellos un relicario con su cráneo, muy venerado por los fieles.

saints.labels.virtudes

humildadcaridadservicio a los pobresmansedumbrepacienciaalegríadesprendimientoamor a la Eucaristíaconfianza en la Providenciafraternidad universal

saints.labels.patronoDe

paz mundialjusticia socialpobresenfermosnegros y afrodescendientesbarberospeluquerosbarrenderosfarmacéuticosenfermerosanimalesCáritascooperadores dominicos

saints.tabs.biografia

San Martín de Porres Velázquez nació en Lima en 1579, hijo de Juan de Porres, caballero español, y de Ana Velázquez, mujer negra panameña. Creció en un contexto de pobreza y discriminación racial, pero recibió una sólida educación cristiana. De adolescente se formó como barbero y cirujano, aprendiendo también el uso de remedios naturales; esos conocimientos los pondría al servicio de los enfermos toda su vida. Ingresó en el convento dominico de Santo Domingo de Lima como “donado”, realizando los trabajos más humildes por su condición de hijo ilegítimo y mestizo. En 1603 fue admitido plenamente como hermano lego. Destacó por su vida de oración intensa, su austeridad y una caridad sin distinciones de raza o clase social: atendía en la enfermería del convento, visitaba a los pobres de la ciudad, repartía alimentos y medicinas y acogía incluso a animales abandonados. La tradición le atribuye numerosos milagros, como curaciones inexplicables, multiplicación de alimentos y el don de la bilocación. Tras una vida entregada a los demás, murió en Lima el 3 de noviembre de 1639, rodeado de fama de santidad y venerado por todo el pueblo, desde esclavos hasta autoridades. Fue beatificado en 1837 por Gregorio XVI y canonizado en 1962 por san Juan XXIII, que lo proclamó patrono de la justicia social. Hoy sigue siendo uno de los santos más queridos de América Latina y un símbolo de fraternidad universal.