
Santo Niño de Atocha
"Advocación de la infancia de Jesús, representado como un niño peregrino que lleva pan y agua a los necesitados, especialmente a presos, caminantes y pobres, muy venerado en España, México y gran parte de América."
saints.labels.origen
Belén de Judea / barrio de Atocha (Madrid) y Santuario de Plateros, Fresnillo (Zacatecas, México)
saints.labels.vida
1–30 d.C
saints.labels.reliquias
La imagen del Santo Niño de Atocha en el Santuario de Plateros, Fresnillo (Zacatecas), rodeada de miles de exvotos. La imagen del Niño en la Basílica de Nuestra Señora de Atocha (Madrid).
saints.labels.virtudes
saints.labels.patronoDe
saints.tabs.biografia
El Santo Niño de Atocha es una advocación del Niño Jesús unida originalmente a la Virgen de Atocha, en Madrid. La tradición cuenta que, durante tiempos de persecución, solo los niños podían llevar comida y agua a los cristianos presos. Las familias sin hijos pedían a la Virgen que ayudara a sus parientes encarcelados. Pronto comenzó a contarse que un pequeño peregrino, vestido con sombrero de ala ancha, capa, bastón con calabaza de agua, alforja y sandalias, visitaba la cárcel repartiendo comida que no se agotaba. Al ver los zapatos de la imagen del Niño Jesús de Atocha llenos de polvo, el pueblo reconoció en él a ese misterioso visitante y empezó a llamarlo Santo Niño de Atocha. Desde España la devoción pasó a América y arraigó con fuerza en México, sobre todo en el santuario de Plateros (Fresnillo, Zacatecas). El Niño es invocado por presos, viajeros, mineros, migrantes y personas en situaciones difíciles, como protector que sale al encuentro de los que están lejos, solos o en peligro.